VIVIENDAS RESISTENTES

El texto analiza las viviendas existentes en Ciudad Real anteriores a 1950 que consituyen un patrimonio importante de la ciudad.

Las ciudades se renuevan en sus construcciones y trazados con el paso de los años. En ese proceso se produce una lógica y normal sustitución y a veces una destrucción del pasado con criterios especulativos y una voluntad de novedad que no tiene en cuenta la memoria. Uno de los sectores en los que esta renovación se produce de forma más intensa es el residencial. La calidad de las construcciones, las nuevas necesidades y conceptos de la vivienda son alicientes de la renovación urbana. En muchos casos, acompañada de nuevos y mayores aprovechamientos urbanísticos que incentivan la renovación con procesos de gentrificación en determinadas zonas.

En Ciudad Real esta renovación ha sido total y cuando se quieren representar en el plano actual las viviendas de las primeras décadas del siglo XX aparece un número muy reducido de ellas. En el conjunto de la ciudad el porcentaje actual de viviendas anteriores a 1950 apenas llega al 1%. La ciudad dentro de rondas sigue siendo el espacio privilegiado demandado por los ciudadanos, aunque la necesidad de conseguir suelo barato y poder disponer de viviendas asequibles propiciará el crecimiento fuera de rondas. Pero la ciudad interior sigue siendo el espacio preferido por los habitantes de Ciudad Real. Un espacio renovado en prácticamente su totalidad que ha conservado pequeñas muestras de arquitectura residencial construida en la primera mitad del siglo XX.

Y, por ello, las viviendas que permanecen en pie de este momento son referentes singulares del patrimonio urbano. Viviendas con buenas características constructivas que han resistido el paso del tiempo y, sobre todo, viviendas apreciadas por sus propietarios que las conservan como espacios de calidad para vivir y conservar la memoria de sus mayores.