SPAIN

ARQUITECTURA MODERNA EN ESPAÑA. (1) DAVID COHN

Escribir una historia de la arquitectura española del siglo XX no es tarea fácil. Las publicaciones existentes se acaban la mayoría de ellas en la mitad del siglo o se limitan a consideraciones tradicionales de estilos difíciles de establecer en arquitecturas tan próximas. La presencia de diferentes revistas permite un acercamiento parcial, pero interesante a esta historia. Recientemente se ha publicado la obra en castellano con el título de La arquitectura moderna en España, Una historia crítica   1750-2015 en la editorial Reverté.

El libro de David Cohn

David Cohn es un crítico de arquitectura, neoyorkino pero residente en España que lleva años analizando la arquitectura contemporánea. Su proximidad a nuestro país, por razones personales, ha hecho que tenga un especial conocimiento de la arquitectura española en sus aspectos teóricos y publicaciones sobre diferentes momentos y obras de muy diferentes arquitectos. La editorial Reaktion Books lleva años publicando monografías de arquitectura de diferentes países como Australia, Canadá, Rusia, Italia, Francia y otros muchos. Y, ahora, David Cohn lo hace sobre España.

Hacer eso con un análisis crítico y con una valoración de la realidad social y política en la que se desarrolla cada momento de la historia aporta una visión rica en aspectos. Para ello se organiza la obra en nueve capítulos que van recorriendo momentos de esta historia. Un primer capítulo sitúa históricamente los orígenes de su análisis entre 1750 y 1925 para servir de base a toda su exposición posterior.

El primer modernismo 1910-1925, La generación de 1925 en Madrid 1925-1936

Los trabajos que constituyen lo que los historiadores llaman “arquitectura moderna o racional” de los años veinte y treinta del siglo XX son el resultado de diferentes impulsos: el primero local en su origen y el segundo responde al modernismo internacional. La edad de plata de la literatura española (1898-1936) se desarrolla en Madrid con arquitectos asociados a la Institución libre de enseñanza: Antonio Flórez, Leopoldo Torres Balbás y Teodoro Anasagasti. Grupos como el GATEPAC en Barcelona o arquitectos como Teodoro Anasagasti en San Sebastián. En este capítulo analiza la importancia de la Institución Libre de Enseñanza y proyectos como los de Flórez o la actividad de la Residencia de Estudiantes con la presencia de Cajal, Lorca, Buñuel o Dalí. Son los momentos en los que Anasagasti diseña el Carmen de Rodríguez Acosta en Granada o el teatro monumental en Madrid. Nombres como Zuazo llenan de interés este momento.

Cada capítulo del libro aborda un momento político de especial importancia y que sirven de referencia a la actividad de los arquitectos. En el capítulo 3º se empieza analizando la dictadura de Primo de Rivera y los primeros años de la Segunda República. Azaña quiere desarrollar un proyecto en el ámbito educativo y Giner de los Rios planteará la construcción de más de doscientas escuelas en Madrid. Es el momento de los jóvenes poetas como Lorca, Alberti, Cernuda y Aleixandre.

Uno de los proyectos iniciados en este momento es el de la Ciudad Universitaria de Madrid con proyectos de Miguel de los Santos y Luis Lacasa con la presencia de Eduardo Torroja. Lacasa y Sánchez Arcas que ganan el concurso para el Instituto de Física y Química de la Fundación Rockfeller. Bergamín desarrolla sus proyectos de las “colonias” y Arniches y Domínguez empiezan a construir los albergues de carretera. Junto a ellos Torroja desarrolla su brillante trayectoria con estructuras como la del Hipódromo.

Gutiérrez Soto va a proyectar el cine Europa o el Barceló y Fernández Shaw se acerca a un expresionismo en la gasolinera de Porto Pi. Edificios representativos como el Capitol de Feduchi y Vicente Eced introducen la modernidad en la ciudad. Una ciudad que piensa Zuazo en sus planteamientos urbanísticos y en grandes edificios como los Nuevos Ministerios o el proyecto residencial de la Casa de las Flores.

Y así en cada capítulo va entrelazando situaciones políticas, críticas sobre arquitecturas y aportaciones de nombres representativos de cada tiempo. Fotografías de edificios singulares con algunos planos urbanísticos van documentado cada momento del recorrido que realiza David Cohn.

Las provincias y Barcelona. Modernismo.

El capítulo 4ª se titula: Las provincias y Barcelona. Estilistas versus revolucionarios 1929-1939. Fuera de Madrid los estilos modernos se abrieron paso especialmente en los sectores comercial y en la arquitectura residencial. Una tendencia cortada por la guerra civil tras la cual volverán estilos convencionales. Son también momentos en los que va a surgir el GATEPAC con obras de Aizpurúa y Labayen en San Sebastián, y Sert y Torres Clavé en Cataluña.

Un capítulo del libro que abre la visión centrada en Madrid y Barcelona para descubrir obras como la de García Mercadal en Zaragoza con su proyecto del rincón de Goya, o de Regino y José Borobio para el edificio de la Confederación Hidrográfica del Ebro en Zaragoza. Obras en Alicante, en las islas Canarias como el proyecto de Blasco Robles. Publicaciones como la Gaceta del Arte y el grupo del GATEPAC con su actividad en Barcelona con Sert, en Madrid con Mercadal y en san Sebastián con Aizpurúa. Proyectos especiales como los desarrollados por Sert en la Barceloneta o en la casa Bloc. En 1937 Sert había diseñado el pabellón español para la exposición internacional de Paris.

La guerra civil española.

El capítulo 5º aborda el momento posterior a la guerra civil española 1936-1950.

La dictadura de Franco supuso un corte radical en la trayectoria de muchos proyectos. Muchos arquitectos estaban entre los 450.000 republicanos que tuvieron que abandonar el país. Méjico recibía a más de 20.000 familias entre las que estaban 23 arquitectos. Bernardo Giner de los Rios documenta una lista de 45 arquitectos conocidos que tuvieron que exilarse. Luis Lacasa en Moscú, Sánchez Arcas en Varsovia, Bergamín en Venezuela y Martín Dominguez en Cuba. Félix Candela desarrolló su carrera en Méjico. Otros que quedaron en España fueron represaliados y alejados de las posibilidades de su trabajo. En 1948 Torroja fundaba el Instituto Eduardo Torroja y Blanco Soler y Bergamín empezaban sus diseños para el Corte Inglés.

Desde el bando que había ganado la guerra se elaboran unas directrices de política arquitectónica singular. El dirigente de la política arquitectónica de ese momento era Pedro Muguruza, arquitecto del Palacio de la Prensa y que había colaborado con Antonio Palacios. Se proyecta un referente en la Moncloa con la construcción el arco del triunfo y el Ministerio del Aire de Gutiérrez Soto, el concurso para el valle de los Caídos o el proyecto de Moya para la Universidad Laboral de Gijón. Cohn comenta el atractivo de Moya entre sus alumnos de la Escuela de Madrid. El impacto de su énfasis en la lógica constructiva de los edificios será reconocido por arquitectos como Cabrero o Moneo.

En estos cinco capítulos del libro un recorrido sugerente `por la arquitectura española del siglo XX con sus raíces desde finales del siglo XVIII. Una visión con una documentación de especial calidad y análisis críticos de autores y sus obras que ayudará a muchos a entender la arquitectura de nuestro país en el siglo XX.