NUEVAS ARQUITECTURAS PARA EL VINO (BODEGAS CLM 8)

399 BODEGAS CONTEMP GRAND

NUEVAS ARQUITECTURAS PARA EL VINO

La valoración de la arquitectura ha llevado, en los últimos años, a la creación de bodegas con valores singulares en los que la imagen de las construcciones se considera de forma especial. Algunos ejemplos pueden ser referentes de este proceso en Castilla-La Mancha.

Proyecto de los Hinojosos (Cuenca)

La bodega de Finca la Antigua en Los Hinojosos (Cuenca) ha sido promovida por el grupo Martínez Bujanda. Una bodega con una forma contundente que rodea la balsa preexistente y que destaca dentro del espacio natural de los viñedos que conforman la finca. El proyecto ha asumido una balsa de agua, y la construcción se plantea, en forma de grandes cajas que rodean esta superficie.

El proyecto de bodega ha sido redactado por LKS Studio y está situado en un terreno con una extensión próxima a las 1.000 Has, con una topografía ligeramente escarpada, con viñedos, encinas y trigo, que en su conjunto resulta muy atractivo como paisaje natural. La balsa de 110×110 metros, de planta cuadrada, es una enorme masa de agua que domina el conjunto. Además de las encinas y la orografía, el proceso de elaboración del vino determinaron la implantación adoptada: una plataforma perimetral a la balsa que acogiera los edificios y regulara los desniveles existentes, formando un zócalo sobre una atalaya.

El conjunto con 12.000 metros cuadrados construidos, se organiza en tres grandes contenedores longitudinales, de anchos similares, que abrazan la balsa y donde su envolvente e interior pretendían una cierta poética respecto al proceso. La compacidad del conjunto, por el respeto estricto a las temperaturas y la luz exigidos por el vino y la composición de la urbanización, entre la balsa y los edificios, completan un recinto que aparenta y resulta de gran escala, capaz para elaborar más de 6.000.000 Kg de uva y que incorpora las últimas tecnologías y exigencias para la elaboración del vino. La integración en el paisaje es uno de sus aciertos notables apareciendo como pieza artificial que, en la sencillez y rotundidad de su geometría, se hace presente en el entorno.

Bodegas Casalobos y Pago del Vicario.

En la carretera de Ciudad Real a Picón dos bodegas de moderna construcción con cualidades singulares cada una de ellas. Pago del Vicario se concibe como un proyecto de geometría rotunda con forma de medio cilindro que va variando su sección imbricándose cada uno de sus elementos en el anterior. El proyecto ha sido redactado por los arquitectos Juan Sánchez Suarez, Luz Gallego González, la ingeniera agrónomo Susana López Mendiondo y el ingeniero técnico agrícola Eugenio Roldán Nuñez.

La bodega tiene una primera zona de depósitos con una planta de treinta metros de ancho y unos 60 de largo dividida en tres tramos que van haciéndose algo más estrechos en cada uno de ellos. La planta alberga  los depósitos de acero inoxidable: depósitos de fermentación, de almacenamiento, de mezclas y de maceración de tintos. El espacio tiene su peculiar definición en sección que tiene forma abovedada con una altura en su centro de nueve metros y está realizada con cerchas de madera. La forma se va haciendo algo más estrecha en planta y algo más baja en su punto de coronación, generando así un forma de semicilindros que se encajan unos en otros decreciendo en anchura y altura. La visión del espacio interior se llena de luz que entra por las partes transparentes del plano de entrada. El espacio interior con su forma curvada y las estructuras de cerchas y correas de madera tiene un atractivo singular en el que surgen los grandes depósitos de acero inoxidable y las pasarelas para el control y supervisión de los mismos. La altura de los depósitos se va acomodando a la altura libre de cada una de las zonas configurando así el espacio de madera y acero inoxidable interior. Debajo de la zona final se localiza un gran sótano en el que se sitúa una sala de barricas, botellero, club privado y la sala de cajones.

Otro ejemplo de esta arquitectura actual es la Bodega Casa Lobos, en Picón (Ciudad Real) proyectada por los arquitectos Sol Madridejos y Juan Carlos Sancho Osinaga. Una bodega que define el paisaje del entorno en el que se sitúa. La ladera de la montaña con suave pendiente y el arbolado de las encinas circundantes presentan un paisaje natural típico de la zona y de gran belleza. Un volumen revestido con la chapa plegada que destaca en la ladera de la montaña y define un nuevo paisaje.

Bodegas Real en el Campo de Montiel.

Una aportación singular es la obra realizada por el estudio Paredes-Pedrosa. Conservando la arquitectura tradicional ya existente se realizan una serie de umbráculos que definen una nueva imagen exterior del conjunto y un conjunto de espacios destinados a comedor, cafetería y salas de reuniones. La Finca Marisánchez, en Montiel (Ciudad Real), cultiva vid, olivo y cereal. El inicio de la bodega se plantea con el concepto de châteaux, bodega inmediatamente próxima al cultivo de la vid para garantizar así unas excelente condiciones de recolección y atención al viñedo. Las nuevas estructuras de los umbráculos de acceso y los espacios de comedor, sala de reuniones y equipamientos complementarios de la bodega presentan una imagen de calidad arquitectónica singular que se integra perfectamente con los edificios tradicionales y el entorno de los viñedos. Soluciones constructivas de gran interés permiten la creación de grandes espacios con pilares de apoyo separados y una estructura de cubierta de formas planas que dejan vista la estructura de nervios que resuelve constructivamente las grandes luces que debe salvar.

La nueva arquitectura se ha imbricado con la arquitectura tradicional conservando los valores de lo existente y haciendo presente nuevas formas en el lugar. Los umbráculos (grandes cubiertas que crean zonas de sombra) tienen forma de estrella irregular de cuatro brazos que enlaza las nuevas intervenciones y recorridos sin tocar los viejos muros encalados. El umbráculo se sitúa en el patio del cortijo como lugar de estancia y conexión entre los distintos usos y la bodega, enlazando el conjunto en piezas construidas y espacios libres, extendiendo sus brazos desiguales hacia la entrada, restaurante, hotel y hacia la ampliación de la bodega que envuelve la nave existente. El espacio queda articulado en cuatro partes de altura variable que se articulan en el centro, a través de un patio pequeño en el que hay una fuente pentagonal.

Y junto a ello los nuevos espacios de comedor, salas de reuniones y actividades diversas de la bodega en una arquitectura de gran sencillez y limpieza que establece el diálogo con la arquitectura tradicional a la vez que suponen una aportación cualificada a este espacio productivo que ahora tiene un uso más amplio y diverso.

La nueva arquitectura de las bodegas de Castilla-la Mancha, realizada con la voluntad de atender las necesidades funcionales, de integrarse dentro de un paisaje particular de viñedos configura un nuevo modelo de arquitectura del vino. Una arquitectura que ofrece la imagen de renovación que va llegando al sector y de la calidad que se va implantando en numerosas bodegas de nuestra comunidad autónoma.