ACUERDOS 43 44 y 45

Completados los pactos y acuerdos, más o menos acertados, que han llevado a los actuales gobiernos municipales y pasadas las celebraciones festivas del verano, es tiempo de empezar a trabajar en los muchos temas que nos afectan a los ciudadanos. En Ciudad Real, el acuerdo municipal entre PSOE y Ciudadanos va acompañado de una lista define una estrategia de trabajo. 42 puntos que van desde mejorar la limpieza y el asfaltado de la ciudad a fomentar el senderismo en la Atalaya o un plan de arbolado en los colegios públicos. Por ser constructivo y mi deseo de participar, cosa que se lleva mucho en estos tiempos desde diferentes partidos y colectivos, me atrevo a sugerir tres ideas que podían completar las 42 llegando hasta 45, número más redondo y significativo.

Plan de Ordenación Municipal.

Las ciudades se definen por sus políticas que afectan a las personas esencialmente, pero tienen una base en su realidad física construida, en el diseño de sus espacios públicos, en las posibilidades de desarrollo de las actividades que pueden generar economía y desarrollo sostenible. Y ese desarrollo, esa configuración de la ciudad, se establece en los Planes de Ordenación Municipal.

El último Plan de Ordenación Municipal de Ciudad Real (Plan General se llamaba entonces) tiene ya 22 años sin haberse renovado. Un plan elaborado por la Gerencia de Urbanismo dirigida entonces por Alejandro Moyano que contó con el visto bueno de todos los grupos políticos, que se elaboró de forma consensuada y que estableció un marco razonable para la ciudad de los años siguientes. El Plan se deformó en alguna medida por las presiones de promotores y especuladores, con el visto bueno municipal de legislaturas populares de años posteriores. Pero un Plan que definía unos criterios de desarrollo de la ciudad y que ha sido el marco de los desarrollos urbanos de Ciudad Real en las últimas décadas

Hace ya años se planteó la renovación del POM y se encargó el trabajo a un equipo externo que desarrolló propuestas que ordenaban una ciudad con un crecimiento desmesurado surgido en los peores años de la burbuja inmobiliaria. Un cartel en la entrada del edificio del antiguo Mercado Municipal sigue hablando del POM que se presentaba entonces en las páginas de la web del municipio.

Un Plan afortunadamente abandonado pero que debe necesariamente retomarse, con diferentes criterios, y desarrollar el proyecto de ciudad que queremos para los próximos años. Un trabajo que debería iniciarse lo antes posible para poder completarse en esta legislatura con los acuerdos y los vaivenes de gobiernos que se nos avecinan. Proyectos que requieren plazos excesivamente grandes que, probablemente, la administración regional debería revisar para evitar que los planes no se aprueben décadas después de su inicio con lo que implica desde el punto de vista técnico y de las responsabilidades políticas de diferentes corporaciones que lo han ido asumiendo. Pero una necesidad esencial para la ciudad que debería colocarse en los primeros puestos de la actividad municipal.

Cultura.

Curiosamente, entre los 42 puntos acordados, solo dos  de ellos hablan, de forma parcial, de la cultura cuando debería ser motor esencial de la ciudad. Y al hablar de la cultura me refiero a cosas muy diversas e importantes. Las infraestructuras culturales de la ciudad necesitan una reflexión seria. Las existentes, porque hay contenidos que sería bueno replantear como en el caso de los museos municipales coordinadamente con el provincial. Los edificios históricos deben tener una propuesta de futuro: Casa de Cultura de Fisac, el edificio del antiguo Colegio Ferroviario (ya tiene carteles tal vez prematuros que lo anuncian, pero sería bueno tener el proyecto y la contratación de las obras del Centro regional del folclore), el edificio de la Cruz Roja, los antiguos silos (no únicamente pintura exterior, sino rehabilitación de usos de verdad), el edificio de las Concepcionistas o el Casino de Rebollar necesitado de una reforma integral.

El auditorio abandonado que ya hemos analizado reiteradas veces es un excelente ejemplo de defectos graves en sus planteamientos políticos y técnicos, pero que requiere una actuación austera que nos dote de una infraestructura que no tenemos. Ciudad Real es la única capital de provincia de la comunidad autónoma que carece de un equipamiento moderno de estas características. Carece de sentido su abandono cuando lo realizado ha supuesto una importante inversión pública y es, en alguna medida, aprovechable con conocimientos técnicos y buena gestión política.

Diferentes grupos políticos retomaban el interés de un yacimiento arqueológico de primera importancia como es Alarcos en la campaña electoral. Pero la realidad es que lo que se desmontó hace ya ocho años sigue necesitado de una propuesta seria que incluya excavación, restauración y consolidación con usos culturales y turísticos.

Proyectos de infraestructuras e inversiones.

La ciudad requiere actuaciones importantes en muchos ámbitos y hay compromisos diversos de los que deberíamos hablar y poner en marcha de forma urgente, probablemente también en estos primeros cien días.

El Plan de Modernización (en mi opinión, necesitado de reflexiones y ampliaciones) debe concretar compromisos e inversiones, ya mismo, si queremos que sean realidad en los próximos años. La Diputación ha comprometido y puesto en marcha sus actuaciones ya y para el próximo Fenavin esperemos contar con un nuevo Pabellón de Ferias. Sería bueno comprometer, con plazos, proyectos que corresponden a la administración autonómica como la rehabilitación del antiguo Hospital del Carmen o los que corresponden al ayuntamiento en su realización. La delegada de la Junta ya anunciaba su realización en esta legislatura. Y junto al proyecto de rehabilitación para usos administrativos del antiguo Hospital del Carmen estaría bien plantear los usos de los edificios que quedarán libres en el interior de la ciudad con esa remodelación importante de servicios. En ese Plan de modernización, la Universidad parece inexistente y necesita, cuando menos, poner en marcha la construcción del edificio de la Facultad de Medicina que tiene la excavación realizada hace ya ocho años aunque ahora se anuncian los planos nuevos para fin de año.

Junto al Plan de Modernización, la Estrategia de Desarrollo Urbano sostenible tiene una financiación y unos plazos que se acaban y que requieren ya mismo confirmar proyectos, desarrollo de los mismos y ejecución de las actuaciones definidas para el mismo. Proyectos que podrían establecer relaciones necesarias con un desarrollo sostenible de la ciudad, con el uso de energías renovables y con una valoración del medio natural próximo.

Ciudad Real necesita proyectos con una ambición mayor que la que parece desprenderse de algunos compromisos. Y una ambición que debería venir acompañada de la propuesta de participación y compromiso de todos los sectores sociales y económicos. La participación no es solamente un eslogan bonito, es una necesidad que supone el recibir aportaciones de todos los implicados (en este caso todos los ciudadanos) y junto a ello establecer los compromisos de todos los sectores privados y públicos que inciden en el desarrollo de la comunidad. Yo me atrevo a avanzar tres propuestas a la lista de las 42 existentes.