TRAMPANTOJO EN SAN AGUSTÍN
TRAMPANTOJOS EN SAN AGUSTIN

En la iglesia de san Agustín de Almagro la pintura es elemento esencial en la definición del espacio y en diferentes lugares el uso del trampantojo enriquece los resultados
Las hornacinas
En diferentes lugares el templo, hornacinas que se introducen en el espesor el muro para albergar diferentes imágenes. En varias de ellas el fondo se pinta con figuras geométricas que representan elementos cerámicos geométricos o formas textiles.
El efecto se hace más intenso cuando en los laterales y sobre todo en la parte superior de la misma se dibujan formas geométricas que quieren acentuar la dimensión del espesor del muro con una falsa perspectiva que crea formas arquitectónicas fugadas hacia el interior del espacio. En una de ellas formas de conchas en la parte superior que con sus partes curvadas acentúan la profundidad de un espacio que se hace de mayores dimensiones para llegar a un fondo decorado con composiciones geométricas. Los colores y los dibujos de los laterales y zona superior contrastan con los del fondo acentuando el engaño visual de la perspectiva. Decoraciones que van creando puntos de atención en los dos laterales de la nave central y en la zona del presbiterio.
Los acabados en las bóvedas de las naves laterales en colores granate, las numerosas pinturas del sotocoro, del ábside y de la zona del coro crean un ambiente singular en el espacio que quiere ser lugar de educación religiosa y de celebraciones eucarísticas.
La arquitectura y el paisaje.
La hornacina situada en primer lugar de la entrada en el lateral derecho es especialmente rica en sus efectos de perspectiva. Ocupa el espacio de uno de los tramos de la nave lateral que se divide en partes iguales en todo su recorrido. La ocupación total del espacio con las pilastras laterales y los arcos de la bóveda superior delimitando el espacio favorecen la integración de esta pintura en ese ámbito.
Un plano exterior con dos piezas verticales con dibujos florales en colores verdes y rojos encuadran la composición del conjunto dibujado. Superiormente estos elementos se rematan con cuatro cornisas que crean la imagen de sobresalir del plano inferior. Y, dentro de este cuadro general, una estructura que simula un arco de medio punto apoyado en dos elementos verticales con formas verticales de diferentes coloraciones. Superiormente una forma rectangular de la que sobresale la forma del arco de medio punto que remata el conjunto. Arco que tiene en su centro formas elaboradas que resaltan del conjunto de este.
En su interior está el objeto de este ingenioso montaje con un paisaje fugado hacia el horizonte con tonos verdes y elementos azules que dan profundidad a esta zona. Y, en la parte superior, grupos de ángeles que, en diferentes posturas, flotan en las nubes dibujadas, rodeando la paloma del Espíritu Santo situada en el centro. La sucesión de elementos construidos y la de este paisaje central crean una visión perspectiva del espacio de la hornacina acentuado con la iluminación que marca el volumen del espacio hacia el interior,
Y, en su parte superior, formas onduladas textiles que rodean el arco y las formas arquitectónicas. Un borde ondulado con tres arcos en cada lado que dejan ver las decoraciones de los tejidos que lo forman con un interior en colores ocres en su interior. Los cordones superiores van sosteniendo las formas de la tela que llega a confundirse con el tramo del arco realmente existente encima de ella. Un ejemplo de especial belleza y calidad con los diferentes recursos de dibujo de materiales y de uso de la perspectiva.
La cúpula y el presbiterio.
La cúpula de la iglesia es el símbolo celestial y está dedicada a Cristo. Ocho plementos con fondo blanco separados por franjas de color ocre y una decoración de grutescos para el conjunto de la cúpula. En el espacio de la cúpula, colores granates, verde oscuro y grises en un contraste con las pechinas de colores más oscuros. En este caso la geometría se limita a repetir las formas de la cúpula con divisiones interiores y colores intensos que crean un sensación alegre en esta zona central de la iglesia.
El juego pictórico del trampantojo se crea especialmente en el presbiterio. Aquí los colores son mucho más intensos y combina la presencia de las figuras con ornamentos vegetales y tejidos. En el círculo central la forma simula un espacio con la imagen de la eucaristía en el centro y una balaustrada en perspectiva con la fuga hacia el centro de la zona de la que sobresalen un conjunto de ángeles que parecen flotar en el espacio interior.
En torno a la custodia portando la sagrada forma, espigas que aluden a la fecundidad del sacramento y racimos de uva. El pan y el vino presentes en la celebración eucarística que se va a repetir en la imagen que cierra la zona superior del coro. Entre los ángeles la representación de los cuatro apóstoles, San Mateo representado por el ángel, san Juan por el águila, el león de san Marcos y el toro de san Lucas.
Los espacios laterales y las mujeres fuertes.
A ambos lados de este pequeño círculo central formas geométricas de colores intensos rojo, azul y oro entre las que surgen diferentes figuras de personas que portan rótulos. Maria est gloria nostra quae parturivit novis eucharistiae sacrificium, O Israel quam grande es Dominus Dei et ingens locus possessionis eius.
Estas formas de colores intensos parecen prolongarse en las pilastras verticales de ambos lados donde aparece la representación de Raquel, Rebeca, Jael y Rut. Episodios del Antiguo Testamento como el de Raquel que cortó la cabeza al general asirio Holofernes enemigo del pueblo de Israel o Rebeca elegida esposa de Isaac. Composiciones verticales en las que aparecen las figuras en hornacinas simuladas con un apoyo inferior que resalta del dibujo y la hornacina simulada donde se localizan las figuras. Y completando el espacio, formas vegetales y elementos ornamentales donde se sitúan los nombres de cada una de ellas. Un programa iconográfico con la misión educadora a la vez que la de crear espacios con una atracción en los participantes en las ceremonias religiosas.
El conjunto, con una planta y proporciones clásicas, creaba sus acabados barrocos con molduras y formas salientes. En ocasiones relieves como los angelotes situados en la cornisa que recorre la nave principal. Y, entre las diferentes pinturas de bóvedas, presbiterio y hornacinas ejemplos de trampantojos realizados con especial calidad que refuerzan la imagen alegre y envolvente del espacio barroco.
DIEGO PERIS SÁNCHEZ
